22671
post-template-default,single,single-post,postid-22671,single-format-standard,stockholm-core-2.1.8,select-theme-ver-7.7,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_menu_,wpb-js-composer js-comp-ver-6.6.0,vc_responsive

¿Es el tribunal laboral competente para reclamar deudas a exempleados?

Sobre este tema, escribió Mª José G. Serranillos el pasado mes de febrero de 2020 en este artículo que hoy os presentamos, pues nos ha parecido de especial interés. Veamos.


“Un empleado solicitó 30.000 euros de préstamo siendo avalado por su compañía, gracias a un convenio que tenía con una entidad bancaria.

¿Es la jurisdicción laboral o la civil la que debe actuar en un pleito de reclamación de una deuda a un trabajador?

Es la cuestión que acaba de clarificar una sentencia del Tribunal Supremo, que rectifica lo establecido por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. Éste consideró que son las jurisdicciones civiles las competentes para actuar a raíz de un pleito surgido por la reclamación de un préstamo que un empleado de una compañía dejó de pagar. En cambio, el Supremo ha dictado que es el ámbito laboral el que debe regir en estos casos.

Al empleado le avaló su empresa cuando solicitó un crédito de 30.000 euros, gracias al convenio de colaboración que tenía la compañía con la entidad bancaria. El trabajador dejó de pagar una parte (6.425 euros), porque fue despedido de forma disciplinaria, lo que llevó al banco a reclamar esa cantidad a la compañía, avalista de la operación, y ésta al deudor.

Cuando el caso llegó al TSJ castellano manchego, sus jueces entendieron que debía ser la jurisdicción civil la que debía actuar, “porque ya no existía una relación laboral entre el trabajador y la empresa”, explica Alberto Novoa, socio de Ceca Magán, despacho que ha asesorado en este proceso.

Sin embargo, el TS unifica doctrina y señala que “cuando un préstamo se ha concedido a un profesional como una condición laboral, la reclamación por parte de la empresa, aun cuando el contrato esté extinguido, debe realizarse ante la jurisdicción laboral”, señala el abogado.

Esto tiene claras ventajas para el deudor:

En primer lugar, porque los plazos de esta jurisdicción son más cortos. “El tiempo que tiene la empresa para reclamar el dinero es de un año desde que terminó la relación laboral”, explica Novoa. Si el proceso va por la vía civil los plazos para pedir la devolución se alargan; están entre cinco y quince años, lo que juega en contra del trabajador, “ya que su deuda le persigue durante más tiempo”, señala.

Existen más ventajas en la justicia laboral, al ser más proteccionista con el trabajador. “En la civil, si pierde un juicio debe pagar costas; en la laboral, aun cuando pierde, no lo hace”, concluye Novoa.”